16 mayo 2009

HA MUERTO CARLOS CASTILLA DEL PINO

Fallece el psiquiatra Carlos Castilla del Pino, investigador de la depresión y la incomunicación.



Su defensa de la democracia durante el franquismo le valió el apodo de 'el psiquiatra rojo'.- Encabezó un movimiento científico e intelectual para humanizar el tratamiento del enfermo mental


El psiquiatra y ensayista Carlos Castilla del Pino ha fallecido esta madrugada a los 86 años en el Hospital San Juan de Dios de Córdoba como consecuencia de un cáncer, han informado fuentes de la familia. Académico de la lengua, destacó por su impulso de las investigaciones sobre la depresión y la incomunicación humana, y por su lucha por la humanización del tratamiento de los enfermos mentales.




Nacido en San Roque (Cádiz) en 1922, Carlos Castilla del Pino, nombrado Hijo Predilecto de Andalucía en 1985 y académico de la Lengua, donde ocupaba el sillón "Q", es autor de numerosos ensayos e investigaciones relacionados con la neuropsiquiatría, además de dos novelas -Discurso de Onofre (1977) y La alacena tapiada (1991)-. Había intervenido en importantes congresos nacionales e internacionales de psiquiatría hasta fechas recientes.

Cursó en Madrid la carrera de Medicina, y sus comienzos estuvieron vinculados al doctor López-Ibor y los departamentos de Neuropsiquiatría, en el Hospital Provincial de Madrid, y de Neuropatología, en el Instituto Cajal. Sin embargo, fue en Córdoba donde desarrolló la mayor parte de su carrera profesional. Desde 1949 y hasta su jubilación, en 1987, fue jefe de los Servicios Provinciales de Psiquiatría e Higiene Mental de esa ciudad y por sus consultas pasaron más de cien mil pacientes.

Un "andaluz universal"

Durante el franquismo, el científico fue conocido como el psiquiatra rojo por su defensa de la democracia y por haber sido el adalid en España de un movimiento clínico e intelectual que luchó por humanizar el tratamiento del enfermo mental. Por motivos políticos no pudo obtener en 1960 la cátedra de Psiquiatría y tuvo que esperar hasta 1983 para que le concedieran la cátedra extraordinaria de Psiquiatría y Dinámica Social en la Facultad de Medicina de Córdoba.

Militó en el PCE hasta 1980. En 1993 fue uno de los firmantes de un manifiesto en favor de Felipe González y, en 1996, de otro contra la inclusión de José Barrionuevo en la lista de candidatos a las elecciones generales de ese año.

En los últimos años desempeñó su labor investigadora en la Fundación Aula Castilla del Pino, creada en 1993 con el objetivo de promocionar la psiquiatría y asumir las funciones del Instituto de Investigación Psicopatológica.

Castilla del Pino es autor de numerosos ensayos, entre ellos Un estudio sobre la depresión. Fundamentos de Antropología dialéctica, Dialéctica de la persona, dialéctica de la situación, La alienación de la mujer, La culpa, Sexualidad y represión, Introducción al masoquismo, Teoría de la alucinación y El delirio, un error necesario, galardonado con el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos de 1998.

El Ayuntamiento de San Roque ha decretado tres días de luto oficial por su muerte. El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, ha lamentado la "irreparable pérdida" que supone el fallecimiento de Castilla del Pino al haber sido "un brillante ejemplo a seguir de andaluz universal".

"Fomentador de conocimientos"

El catedrático de Psiquiatría de la Universidad del País Vasco, José Guimón, ha resaltado la aportación de Castilla del Pino como "maestro de una generación de psiquiatras muy numerosa e importante en España porque tenía como motivo vital la enseñanza de la psiquiatría". Por su parte, el catedrático de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y director del Instituto de Atención Psiquiátrica del Hospital del Mar, Antoni Bulbena, ha calificado a su compañero de profesión de "fomentador de conocimientos", que "aglutinaba todo aquello que significa ser un maestro".

El psiquiatra Carlos Castilla del Pino, renovador de la neurología en España gracias a sus estudios sobre la depresión, la incomunicación y la humanización del trato a los enfermos, ensayista prolífico, narrador tardío y académico de la lengua, falleció ayer en Córdoba víctima del cáncer. Tenía 86 años. Llamado el psiquiatra rojo durante la dictadura, Castilla del Pino introdujo en España temas como el feminismo, el psicoanálisis y el marxismo aplicados a una perspectiva sociológica.




LAS FRUSTRACIONES
"La historia de España, como la vida de Don Quijote, es una sucesión de frustraciones", sostuvo en una entrevista con EL PERIÓDICO. El psiquiatra tenía una opinión muy crítica no solo de los triunfadores de la guerra civil, sino también de aquellos ciudadanos "que volvían el rostro y toleraban lo que se hiciera".
Sus declaraciones eran directas, duras, impactantes y cargadas de sentido común. "Si se coge a un falangista y se le pone a cavar por 25 pesetas, se vuelve revolucionario", dijo. Causó especial revuelo aquella vez que reconoció su incompetencia como padre y confesó que había sentido más no poder acceder a la cátedra que la muerte de cinco de sus siete hijos, uno de los cuales se suicidó. Después se explicó: "El verdadero fracaso en la vida es no poder realizarse", dijo. "Todas las muertes de mis hijos me causaron un gran pesar, pero no impidieron mi proyecto de vida", añadió, antes de aprovechar el alboroto para cargar contra el concepto de familia, algo, según él, "sagrado" en España.

06 mayo 2009

LA GRIPE PORCINA


El negocio de la gripe porcina
Por: Kenny García Ortega¨

Como en este planeta donde vivimos la ambición desmedida no tiene límites y peor aún, nada para un capitalista de los buenos le impide tomar cualquier tipo de acciones que busquen la tan ansiada rentabilidad de sus empresas, se me ocurrió investigar un poquito sobre ¿quién se beneficia del brote del virus de esta enfermedad?
Pues señores, actualmente se dispone de medicamentos para el tratamiento de las personas con infecciones por gripe porcina. El Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos en Atlanta (CDC) recomienda el uso de Oseltamivir y Zanamivir para el tratamiento o la prevención de la infección por los virus de la influenza porcina. Éstos medicamentos son producidos por dos corporaciones farmacéuticas: El Oseltamivir es un medicamento antiviral selectivo contra el virus de la influenza. Lo produce Roche bajo la marca Tamiflu, y el Zanamivir es un inhibidor utilizado en el tratamiento de la profilaxis del virus A y B de la Influenza. Actualmente es comercializado por Glaxo Smith Kline bajo el nombre registrado de Relenza, siendo el único tipo de Zanamivir en el mercado.
Como podemos ver, existen dos compañías que producen los remediospara este brote que, de manera imprevista, empieza a hacer estragos en EE.UU. y México. Como solamente existen dos proveedores de los productos referidos, los gobiernos de ambos países no tendrían mucho de donde seleccionar para adquirir los medicamentos que lograrían controlar esta enfermedad, por consiguiente, tanto Roche como Glaxo serían los principales beneficiados en todo este asunto. Lo más curioso es que, al revisar el comportamiento accionario de Roche, se anunció un desplome de sus acciones para el pasado 22 de abril y, aunque usted no lo crea, la gráfica que muestra las variaciones durante los últimos 10 meses de sus cotizaciones en la bolsa evidencian un descenso progresivo cuyo nivel más bajo en 2009 fue registrado para el 09 de marzo en la Bolsa de Zurich. En criollo, la trasnacional farmacéutica va pa´ lo abajo.



La situación de Glaxo no es muy diferente que digamos. Para el primer trimestre de 2009 perdieron 1,5% en comparación con las ganancias que los expertos proyectaban para el mismo período. Si bien esto no suena muy alarmante, la apreciación del bienestar financiero de la empresa se ve sumamente comprometido al observar una caída vertiginosa en el precio de sus acciones desde mediados de febrero de este año.
Con esta situación desventajosa que muestra un comportamiento a la baja muy similar en ambas compañías, la semana bursátil arrancará con las farmacéuticas convertidas en protagonistas de todos los índices. Ya el viernes pasado, algunas de las grandes cotizadas recogieron importantes subidas, como el gigante suizo Roche o la estadounidense Gilead Sciences, con la que compartió royalties por la comercialización del tamiflú, la vacuna antiviral más popular para combatir el brote de gripe aviar surgido durante 2002.
En definitiva, tenemos a dos multinacionales que requieren una dinamización de su producción para reducir las pérdidas e incrementar las ganancias. Estas empresas, recuérdenlo muy bien, no están conformadas por personas altruistas que sólo buscan extender la salud de manera desinteresada en todo el planeta. El fin último es la ganancia y el lucro a costa de lo que sea. Quizá y dado este escenario, no sea una casualidad el surgimiento de este virus. Los mercadólogos lo saben muy bien crea una necesidad que sea satisfecha por lo que vendes y tendrás al mercado rendido a tus pies.
Si en el mundo se provocan conflictos y guerras para vender armas, ¿no es igualmente posible generar brotes de virus y enfermedades para vender medicinas?

28 abril 2009

MADRID. SANIDAD SE VENDE. FIRMAS‏


Hola a todos. No sé si sabéis que la Comunidad de Madrid ha propuesto hace
escasamente 3 semanas a las constructoras que construyeron los últimos
hospitales que se queden con la explotación de los mismos durante 30 años a
cambio, me imagino, de no pagarles la obra. Están vendiendo NUESTROS
HOSPITALES PÚBLICOS a DRAGADOS, SACYR, CONSTRUCTORA HISPÁNICA, ETC...Unas
joyitas de constructoras, que las conocemos todos y bien. Imaginaos la
gestión que van a hacer.


Por favor, enviadlo al mayor número de personas posible. Como no luchemos
ahora este gobierno de la Comunidad de Madrid acaba con todo y más básico,
EDUCACIÓN y SANIDAD.

Tómate 1 minuto para firmar la solicitud de derogación de la Ley /15/97 que
permite la privatización de la Sanidad pública. Entre todas y todos tenemos
que aportar lo que podamos para frenar este despropósito en el que se están
convirtiendo nuestros servicios públicos.

Aparte de la privatización de los nuevos hospitales, el gobierno de
Esperanza Aguirre ha iniciado la privatización de la Atención Primaria ,
existiendo centros de salud que ya tienen algunas plantas privadas, con
consultas privadas y médicos contratados de manera privada!!

En 2 o 3 años el sistema nacional de salud no será más que un conglomerado
de empresas privadas, que dejarán de pautar ciertos tratamientos o no
realizarán intervenciones quirúrgicas si el gasto no les conviene.

Este hecho se está constatando ya en el Hospital del Sureste, donde a
enfermos con un tratamiento caro se les está negando el mismo.
Los nuevos hospitales, como ya sabéis están funcionando con el mínimo de
personal, en algunos casos esto repercute tanto en la calidad de los
cuidados que se están dando situaciones en las que se pone en peligro la
vida de los pacientes, ¿quieres quedarte a un lado?

Firma en: <http://www.casmadrid.org/>
Te pido que lo envíes al mayor número de contactos posibles.
Además puedes descargarte la hoja de firmas en la misma página.


Un saludo

14 marzo 2009

HA MUERTO QUINTÍN CABRERA


Uruguayo de nacimiento e internacionalista de corazón, nació en 1944 en Montevideo ("junto a un río como mar") un 25 de abril, día de la Revolución de los Claveles y de la liberación de Roma, como a él le gustaba recordar. En 1967 viaja a Cuba y participa en el Festival de la Canción protesta, del cual nacería la Nueva Trova Cubana, y al año siguiente fija su residencia en el Estado Español. Sin duda su canción más conocida es Señor Presidente, que apareción en 1975 en el disco Yo nací en Montevideo y de la que volvió a grabar una nueva versión en el año 2000 en el álbum Casi, casi una vida.

Vídeo de Sr. Presidente



Pocos cantautores o trovadores o como o se quiera llamar, habrá que hayan participado en tantísimas acciones solidarias como en las actuó Quintín. Este gran hombre (tanto por su aspecto externo como por el interno, con ese corazón tan grande que no le cabía en el pecho) es y será siempre una de las estrellas más brillantes no de canción protesta sino, digámoslo claramente, de la canción revolucionaria



02 febrero 2009

Confesiones de un soldado israelí:

Confesiones de un soldado israelí:



"Tratamos a los palestinos como animales"



Comienzan a surgir en la sociedad israelí las primeras voces contra la guerra. El domingo, una marcha en Tel Aviv para pedir el final de los bombardeos en Gaza y el Líbano. Hoy, una noticia que conmocionó a la opinión pública: el sargento Itzik Shabbat anunció que se negaba a participar en la ofensiva contra Beirut, "Lo hago para oponerme a esta locura y para romper con la ilusión de que todos estamos a favor de esta guerra innecesaria basada en mentiras", afirmó este joven reservista de 28 años que vive en Sderot, ciudad próxima a Gaza en la que suelen caer los misiles Qassam de Hamás.

Se acerca la hora del regreso a Gaza. Apuro las últimas entrevistas en Jerusalén. En un café de Jaffa Road, me encuentro con Yehuda Shaul, fundador de la ONG Breaking the Silence (Rompiendo el silencio).


"Todo es una locura: la ocupación, la forma inhumana en que tratamos a los palestinos", me dice. "En Israel entras al ejército con 18 años porque quieres luchar contra el enemigo de tu país, porque quieres dejar tu marca en la historia, y haces lo que te dicen, sin pensar. Y allí todo te ayuda para que no pienses. Misiones que cumplir, órdenes que seguir".


"Y no ves a los palestinos como seres humanos, los ves como animales. Entras a su casa durante la noche, los despiertas, les gritas, las mujeres allí, los hombres allí, y rompes todo. Son cosas que no harías aquí en Israel, pero las haces allí. Y, para poder hacerlo, niegas la realidad. Es la única forma. Creas entre tú y la realidad un muro de silencio".


"Te pongo otro ejemplo: si encuentras en la noche un paquete sospechoso que puede ser una bomba, llamas al primer mohamed que encuentras en la calle y le dices que lo abra. Podrías llamar a un experto que lo desactivase, tardaría diez minutos en venir, pero mejor hacer que un palestino se juegue la vida, ya que para ti es lo mismo, no lo ves como un ser humano. Yo hacía eso con mis soldados en Hebrón".

"Y también en Nablus, cuando quería entrar a una casa, si pensaba que podía haber una bomba trampa, cogía al mohamed de turno y lo obligaba a que abriera la puerta. Es parte de la rutina del ejército: usar a los palestinos como escudos humanos".


"Lo mismo cuando estás en un check point, los obligas esperar mucho más de los necesario, a veces durante horas, y coges a un palestino al azar y le das una paliza, de cada quince o veinte que pasan, para que el resto tenga miedo y esté tranquilo. Sólo así, tú que estás con cuatro soldados más los dominas a ellos que son miles".

"Y cuando entras a Gaza con el carro de combate y ves un coche nuevo, aunque tengas espacio en la carretera, pasas por encima. Y también disparas a los tanques de agua. Para meterles miedo, para que te respeten, porque esa es la lógica de lo que nos enseñan a los soldados israelíes".


"Además, eres joven y empiezas a disfrutar de ese poder, de que la gente haga todo lo que les digas. Es como un video juego. Estás en un check point en medio de la ruta, tienes a veinte coches esperando, y con sólo mover el dedo hacen lo que tú quieras. Juegas con ellos. Los haces avanzar, retroceder. Los vuelves locos. Tienes 18 años y te sientes poderoso".

"Tres meses antes de abandonar el ejército, dirigía una unidad en Hebrón, había hecho una buena carrera, así que tenía tiempo libre. Una mañana me miré ante el espejo y comprendí que todo aquello era un error y supe que no podría seguir adelante con mi vida si no hacía algo. Por eso, apenas salí, junto a los soldados de mi unidad, montamos una exposición con nuestras fotos, se llamaba Traer Hebrón a Tel Aviv".


"Cayó como una bomba en la sociedad. Vinieron parlamentarios, periodistas. Pasaron siete mil personas. Entonces creamos Breaking the silence, donde damos espacio para que los soldados cuenten los abusos que cometen sistemáticamente. Más de 350 lo han hecho. Ahora tenemos exposiciones y vídeos en Europa, en Israel".

"Alguna gente dice que son casos aislados. Las madres dicen: mi hijo, que está ahora en el ejército es bueno, no hace estas cosas, esto sólo lo hacen los soldados beduinos o los etíopes. Pero no es cierto. Todos las hacemos, porque es la lógica de la ocupación israelí: aterrorizar a los palestinos".

"Los check points no sirven para detener a los palestinos de entrar a Israel, es para que la realidad no entre a Israel. Porque esta es una sociedad de soldados, todos pasamos por el ejército tres años cuando somos jóvenes y luego un mes al año. Y todos hacemos eso. Por eso existe el muro de silencio, de negación, porque todos somos responsables y no lo queremos admitir".

"Ellos son las víctimas, nosotros los victimarios. Pero como victimarios, también pagamos un precio. Esta es una sociedad que no se anima a mirar a los ojos a la verdad, a sus propios actos. Es una sociedad, como consecuencia, moralmente enferma".




MÁXIMA DIFUSIÓN POR FAVOR.....


16 octubre 2008

El fin del Capitalismo Financiero




El fin de una era del capitalismo financiero.
La crisis del siglo
Ignacio Ramonet. Le Monde Diplomatique

Los terremotos que sacudieron las Bolsas durante el pasado «septiembre negro» han precipitado el fin de una era del capitalismo. La arquitectura financiera internacional se ha tambaleado. Y el riesgo sistémico permanece. Nada volverá a ser como antes. Regresa el Estado.

El desplome de Wall Street es comparable, en la esfera financiera, a lo que representó, en el ámbito geopolítico, la caída del muro de Berlín. Un cambio de mundo y un giro copernicano. Lo afirma Paul Samuelson, premio Nobel de economía: «Esta debacle es para el capitalismo lo que la caída de la URSS fue para el comunismo.» Se termina el período abierto en 1981 con la fórmula de Ronald Reagan: «El Estado no es la solución, es el problema.» Durante treinta años, los fundamentalistas del mercado repitieron que éste siempre tenía razón, que la globalización era sinónimo de felicidad, y que el capitalismo financiero edificaba el paraíso terrenal para todos. Se equivocaron.


La «edad de oro» de Wall Street se acabó. Y también una etapa de exuberancia y despilfarro representada por una aristocracia de banqueros de inversión, «amos del universo» denunciados por Tom Wolfe en La Hoguera de las vanidades (1987). Poseídos por una lógica de rentabilidad a corto plazo. Por la búsqueda de beneficios exorbitantes. Dispuestos a todo para sacar ganancias: ventas en corto abusivas, manipulaciones, invención de instrumentos opacos, titulización de activos, contratos de cobertura de riesgos, hedge funds… La fiebre del provecho fácil se contagió a todo el planeta. Los mercados se sobrecalentaron, alimentados por un exceso de financiación que facilitó el alza de los precios. La globalización condujo la economía mundial a tomar la forma de una economía de papel, virtual, inmaterial. La esfera financiera llegó a representar más de 250 billones de euros, o sea seis veces el montante de la riqueza real mundial. Y de golpe, esa gigantesca «burbuja» reventó. El desastre es de dimensiones apocalípticas. Más de 200 mil millones de euros se han esfumado. La banca de inversión ha sido borrada del mapa. Las cinco mayores entidades se desmoronaron: Lehman Brothers en bancarrota; Bear Stearns comprado, con la ayuda de la Reserva Federal (Fed), por Morgan Chase; Merril Lynch adquirido por Bank of America; y los dos últimos, Goldman Sachs y Morgan Stanley (en parte comprado por el japonés Mitsubishi UFJ), reconvertidos en simples bancos comerciales.

Toda la cadena de funcionamiento del aparato financiero ha colapsado. No sólo la banca de inversión, sino los bancos centrales, los sistemas de regulación, los bancos comerciales, las cajas de ahorros, las compañías de seguros, las agencias de calificación de riesgos (Standard&Poors, Moody’s, Fitch) y hasta las auditorías contables (Deloitte, Ernst&Young, PwC). El naufragio no puede sorprender a nadie. El escándalo de las «hipotecas basura» era sabido de todos. Igual que el exceso de liquidez orientado a la especulación, y la explosión delirante de los precios de la vivienda. Todo esto ha sido denunciado –en estas columnas – desde hace tiempo. Sin que nadie se inmutase. Porque el crimen beneficiaba a muchos. Y se siguió afirmando que la empresa privada y el mercado lo arreglaban todo. La administración del Presidente George W. Bush ha tenido que renegar de ese principio y recurrir, masivamente, a la intervención del Estado. Las principales entidades de crédito inmobiliario, Fannie Mae y Freddy Mac, han sido nacionalizadas. También lo ha sido el American International Group (AIG), la mayor compañia de seguros del mundo. Y el Secretario del Tesoro, Henry Paulson (expresidente de la banca Goldman Sachs…) ha propuesto un plan de rescate de las acciones «tóxicas» procedentes de las «hipotecas basura» (subprime) por un valor de unos 500 mil millones de euros, que también adelantará el Estado, o sea los contribuyentes.

Prueba del fracaso del sistema, estas intervenciones del Estado –las mayores, en volumen, de la historia económica- demuestran que los mercados no son capaces de regularse por sí mismos. Se han autodestruido por su propia voracidad. Además, se confirma una ley del cinismo neoliberal: se privatizan los beneficios pero se socializan las pérdidas. Se hace pagar a los pobres las excentricidades irracionales de los banqueros, y se les amenaza, en caso de que se nieguen a pagar, con empobrecerlos aún más. Las autoridades norteamericanas acuden al rescate de los «banksters» («banquero gangster») a expensas de los ciudadanos. Hace unos meses, el Presidente Bush se negó a firmar una ley que ofrecía una cobertura médica a nueve millones de niños pobres por un costo de 4 mil millones de euros. Lo consideró un gasto inútil. Ahora, para salvar a los rufianes de Wall Street nada le parece suficiente. Socialismo para los ricos, y capitalismo salvaje para los pobres.

Este desastre ocurre en un momento de vacío teórico de las izquierdas. Las cuales no tienen «plan B» para sacar provecho del descalabro. En particular las de Europa, agarrotadas por el choque de la crisis. Cuando sería tiempo de refundación y de audacia. ¿Cuánto durará la crisis? «Veinte años si tenemos suerte, o menos de diez si las autoridades actúan con mano firme.» vaticina el editorialista neoliberal Martin Wolf (1). Si existiese una lógica política, este contexto debería favorecer la elección del demócrata Barack Obama (si no es asesinado) a la presidencia de Estados Unidos el 4 de noviembre próximo. Es probable que, como Franklin D. Roosevelt en 1930, el joven Presidente lance un nuevo «New Deal» basado en un neokeynesianismo que confirmará el retorno del Estado en la esfera económica. Y aportará por fin mayor justicia social a los ciudadanos. Se irá hacia un nuevo Bretton Woods.

La etapa más salvaje e irracional de la globalización neoliberal habrá terminado.

14 julio 2008

DESAPARECIDOS. Julian Casanova (Historiador)

TRIBUNA: JULIÁN CASANOVA

DESAPARECIDOS:

JULIÁN CASANOVA 10/07/200

Desaparecido fue el eufemismo con el que se denominó a las víctimas del terrorismo de Estado planificado y puesto en marcha por la dictadura militar en Argentina entre 1976 y 1983. El término desaparecido ya lo había definido uno de los golpistas del 24 de marzo de 1976, el general Rafael Videla, en respuesta a las primeras indagaciones y presiones internacionales sobre la represión: "Mientras sea desaparecido no puede tener ningún tratamiento especial, es una incógnita, es un desaparecido, no tiene entidad, no está ni muerto ni vivo, está desaparecido".

Cuando la dictadura cayó, la lucha por la información, la verdad, la petición de justicia y el rechazo del olvido se convirtieron en señas de identidad de la transición a la democracia. Tres décadas después, esa dictadura de apenas siete años aparece ya como uno de los más destacados ejemplos de terrorismo de Estado de la historia, de "masacres administradas", como las llamó Hanna Arendt. Casi 30.000 desaparecidos, apropiación de niños nacidos en cautiverio, creación de más de 300 centros clandestinos de detención, tortura y asesinato. Hoy existen numerosas pruebas incontrovertibles frente a aquel exterminio que pretendía no dejar ninguna.

La referencia a la dictadura argentina viene ahora a cuento porque el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón acaba de solicitar al Gobierno español un informe sobre los desaparecidos durante la Guerra Civil y la dictadura de Franco. Desaparecido en España no puede tener el mismo significado que en Argentina, porque en la dictadura argentina nunca hubo ejecuciones oficiales, todas eran clandestinas, y los cadáveres fueron enterrados en cementerios sin ningún tipo de identificación, quemados en fosas colectivas o arrojados al mar.

En España, sin embargo, la mayoría de las 100.000 personas que se llevó a la tumba la violencia militar y fascista durante la guerra y de las 50.000 que fueron ejecutadas en los 10 años que siguieron al final oficial de la guerra, durante la paz incivil de Franco, están identificadas, tienen nombres y apellidos y, aunque con muchas anomalías y falseamientos sobre las causas de la muerte, constan en los registros civiles de cientos de localidades que han sido rastreados por los historiadores.

De lo que se trata ahora es de conocer las circunstancias de la muerte y el paradero de otras miles de personas a las que nunca se registró, abandonadas por sus asesinos en las cunetas de las carreteras, en las tapias de los cementerios, en los ríos, en pozos y minas, o enterradas en fosas comunes. El número de víctimas sin registrar, desaparecidos, puede llegar, como mucho, a 30.000 en toda España, paseados casi todos en los primeros meses de la guerra, en el verano y otoño de 1936, o en las semanas que seguían a la ocupación de las diferentes ciudades por las tropas franquistas, desde Málaga a Madrid, pasando por Barcelona o Valencia. Asesinados sin procedimientos judiciales ni garantías previas hubo también miles en la zona republicana y aunque a casi todos ellos se les registró y rehabilitó después de la guerra, las excepciones a esa regla merecen también ser conocidas.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero debería prestar atención al requerimiento del juez Garzón y crear una Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas por la violencia política durante la Guerra Civil y la dictadura de Franco. Esa comisión tendría que reunir la información ya elaborada por numerosos estudios, coordinar las investigaciones que sobre ese tema se están llevando a cabo en la actualidad y organizar una agenda de investigación sobre los hechos todavía inexplorados y las personas sin localizar.

Las dificultades técnicas para alcanzar ese objetivo van a ser muchas, aunque las más serias procederán, una vez más, de la política. Mariano Rajoy y algunos medios de comunicación le recordarán a Rodríguez Zapatero, como ya hicieron en los últimos años, que, con todos los problemas que tenemos, desde el terrorismo a la crisis económica, pasando por las amenazas a la unidad o a la lengua de España, el Gobierno no puede dedicarse a tonterías como la memoria histórica o la investigación sobre miles de desaparecidos en épocas del pasado ya superadas. Al Gobierno, por otro lado, el asunto le resulta incómodo. Varios meses después de la aprobación de la Ley de Memoria Histórica, nadie ha movido un dedo ni siquiera para cambiar los nombres de las calles dedicadas a los militares golpistas o a dirigentes fascistas.

Más de 30 años después del final de la dictadura de Franco, el Estado democrático, sus principales responsables e instituciones, no quiere gestionar ese pasado de violencia y muerte, ni está interesado en tomar decisiones sobre políticas públicas de memoria y educación. Al parecer, hay historias que vale la pena conmemorar desde el presente, convertirlas en mitos nacionales, como la llamada Guerra de la Independencia de 1808, y otras que resulta mejor olvidar.


Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza.